Césaria Évora destila su elegancia en Madrid y Málaga

26 07 2009

cesaria_evora_A punto de cumplir los 68 años este próximo mes de agosto, la voz pausada y exquisita de Césaria Évora ha sido una de las pocas capaces de romper los prejuicios de aquellos oídos reticentes a acercarse a las músicas alejadas de los circuitos más comerciales.

Su nombre y su figura incofundible no resulta extraña del todo para muchos neófitos,  gracias en parte a las numerosas colaboraciones que la han llevado a grabar duetos con artistas tan variados como la portuguesa Mariza,  la griega Eleftheria Arvanitaki, los africanos Salif Keita o Ismaël Lo, o algunos más populares en nuestro país como el canario Pedro Guerra, con quien interpretó un tema precioso titulado “Tiempo y Silencio” (ver aquí) que el cineasta Julio Medem utilizó en su película “Caótica Ana” (2007).

La cantante de Cabo Verde, que se atrevió incluso con el “Bésame Mucho” popularizado por Sara Montiel (ver aquí), acaba de realizar en nuestro país dos conciertos en el Festival Los Veranos de la Villa de Madrid, este pasado 11 de julio, y en Málaga un día después, en los que ha repasado algunos de sus temas más populares y de su último trabajo, titulado “Rogamar”, grabado en 2006. En octubre, regresará para ofrecer un nuevo recital en Cáceres el día 11 de ese mes.

Nacida en la ciudad portuaria de Mindelo, en la isla de São Vicente, Césaria Évora ha hecho de su música la gran embajadora mundial del pequeño archipiélago de Cabo Verde, en la costa atlántica africana, engendrando un linaje musical que han seguido en los últimos años nuevas voces como las de Sara Tavares o Mayra Andrade.

El título de su primer trabajo publicado en 1988, llevó a conocerla como “la diva de los pies descalzos” por su costumbre de salir a los escenarios con los pies desnudos, en un homenaje personal a las miles de personas pobres de su país.

anthologieSu dilatada discografía recorre algunos de los estilos autóctonos fruto de la comunión de la cultura africana y portuguesa, como la morna o las coladeras, en las que habla con amargura de la historia de su pueblo, del comercio de esclavos o de la emigración, que se dice que es mayor al número de caboverdianos que viven en el país.

Marcada por una depresión que la arrastró a la alcoholemia a mediados de los 70, Césaria Évora abandonó la música durante diez años, siendo una catante popular en su país, donde cantaba en la radio, por bares y barcos. En 1985, un homenaje a “la voz de Cabo Verde” la recuperó para la música, y dos años más tarde, realizaba una gira por Estados Unidos junto a otras artistas.

Acabó actuando en un restaurante de Lisboa para pagarse el billete de regreso a su país. Allí conoció por azar al que iba a ser su mentor, el productor José Da Silva, con quien aceptó a grabar su primer álbum en París, a la edad de 47 años, con dos hijos, tres matrimonios y sin nada que perder.

Entonces comencé a cantar otra vez para bien […] no creo en sueños o en el destino […] Hoy me siento feliz de pensar que todos los años de sufrimiento me hacen disfrutar más de la vida que vivo ahora. En casa, decimos que es mejor beber el veneno primero y la miel más tarde. Ahora, bebo la miel.”

Sus modestas actuaciones en bares dieron paso a los escenarios más prestigiosos de Europa y Estados Unidos, como el Olympia de París, labrando una de las carreras musicales más reconocidas internacionalmente, que en 2004 la llevó a ganar un Grammy, tras vender más de cinco millones de discos por todo el mundo.

Un infarto cerebral  detuvo temporalmente su carrera la primavera del pasado año. Felizmente recuperada, ha presentado ahora “Radio Mindelo”, un álbum-libro que reúne una veintena de temas que ella interpretó en su juventud, en la década de los años 60. Además, acaba de recibir la insignia de Caballero de la Legión de Honor otorgada por el gobierno francés.

La Antología publicada en 2002 ofrece también una gran oportunidad de acercarse a su carrera, de la que quizá la canción Sodade, versionada junto a múltiples artistas, se haya erigido en su tema más emblemático.





Youssou N’Dour regresa a los escenarios españoles con su último trabajo

28 06 2009

Youssou-N_Dour

Hablar de la música africana contemporánea es hablar de Yossou N’Dour. A punto de cumplir los 50 años, el artista más internacional del continente negro regresa este próximo mes de julio a nuestro país para presentar su último trabajo titulado Rokku Mi Rokka, publicado en 2007 y que pondrá sobre el escenario en sendos conciertos en Madrid, Barcelona, Huelva y Alicante (ver detalles).

El nombre de Yossou N’Dour es de los pocos que ha sido capaz de trascender del círculo restringido de lo que denominamos world-music, para codearse en lo más alto de las listas comerciales de países como Estados Unidos, Gran Bretaña o Francia, gracias al tema 7 Seconds (escuchar aquí), grabado junto a la cantante sueca Neneh Cherry, elegido como mejor canción del año por la MTV, e incluido en uno de lo mejores trabajos de música africana jamás editados Wommat (The Guide) del año 1994 (Ver nuestras sugerencias).

El senegalés ya se había dado a conocer internacionalmente años antes de  mano de Peter Gabriel, fundador del festival Womad y de los estudios Real World, que impactado por su voz aguda de “plata líquida”, según llegó a describir, le llevó junto a su banda Le Super Etoile como teloneros de su gira mundial en 1986. Tan sólo dos años más tarde, le invitaba a participar dentro de la serie de conciertos en favor de Amnistía Internacional junto a Bruce Springsteen, Sting, Tracy Chapman y el propio Peter Gabriel, lo que por primera vez llevó el nombre de un músico africano a las portadas de todo el mundo.

Desde que participara con apenas 13 años en un concierto de homenaje a líder de la Star Band senegalesa, Papa Samba Diop, N’Dour se ha erigido en el más conocido de la prolífica generación de músicos africanos que en la década de los 80 buscaron en Europa sintetizadores y sonidos electrónicos para renovar el sonido tradicional de los griots, y en general de una música africana que en las décadas precedentes ya había tratado de hacerse un hueco en Estados Unidos, experimentando con el jazz y ritmos afrocubanos.

Rokku_Mi_RokkaEmbajador de la música popular de Senegal, conocida en wolof como mbalax, Yossou N’Dour es hoy en día la figura más reputada de su país, donde ha creado el estudio de grabación más importante del contiente, en su Dakar natal. Con casi una treintena de discos editados en solitario, más varios recopilatorios y los numerosos trabajos publicados como cantante de los grupos Star Band de Dakar, Le Etoile de Dakar y Le Super Etoile, su aproximación al mercado estadounidense y europeo ha ido en proporción inversa al interés de sus trabajos, que sigue concentrado en grabaciones más frescas como Immigres (1988), The Lion (1989) o Set (1990).

Pero más allá de esta visión crítica hacia sus trabajos más recientes, es incuestionable que no debemos dejar escapar la oportunidad de ver en directo a uno de los grandes iconos de la renovada música africana.

Os dejamos con el festivo 4-4-44 que abre su último trabajo y con el trailer de un documental sobre su figura en África (ver aquí).





Khaled regresa a los orígenes del Raï con ‘Liberté’

29 03 2009

liberteEl gran embajador mundial de la música raï, el argelino Khaled, vuelve este mes de marzo con un nuevo álbum titulado Liberté, que presentará el 15 de mayo en el Olimpia de París, y en el que regresa a la esencia de la música raï, en un camino de vuelta a sus orígenes musicales y culturales iniciado hace cinco años con su último trabajo Ya-Rayi, donde homenajeaba a varios músicos e intérpretes de la música tradicional argelina.

Producido por uno de los grandes promotores de la música africana desde los años 80, Martin Meissonnier, en Liberté Khaled deja de lado su interés por la fusión con ritmos europeos y americanos, y cede el protagonismo a los instrumentos acústicos tradicionales que marcaron su adolescencia en la ciudad portuaria de Sidi-El-Houri, la región de Orán donde nació en 1960, como el oud (una especie de laúd muy utilizado en las orquestas árabes), el violín oriental, el ney (flauta de los sufís), el guellil (percusión utilizada en el raï tradicional), o el hajhouj (instrumento de cuerda bereber).

El rey del Raï

El nombre de Khaled va intrínsecamente ligado al de la música raï después de casi 30 años de carrera, dándola a conocer internacionalmente gracias a grandes éxitos como Didi, su primer gran hit, o Aïcha, versionadas ambas por varios artistas de géneros bien diversos.

El raï nace de las poesías cantadas con las que el cheikh (maestro), poeta de tradición melhoun, impartía sus conocimientos, y que con el tiempo derivaron en canciones populares cantadas sobretodo por las mujeres en el golfo de Orán.

A finales de los años 70, los jóvenes músicos argelinos, influenciados por ritmos occidentales y egipcios, toman el sobrenombre de Cheb (el joven jalid) y adoptan el raï para crear una especie de canción protesta –más social que política– contra la dictadura militar en su país, con letras que exaltaban la pasión de los sentimientos, y que les convirtieron en el objetivo de la ira y de la violencia integrista religiosa.

Las cassettes, a menudo caseras, grabadas con sintetizadores y cajas de ritmos, convierten el raï en la música preferida de la juventud argelina en los años 80, pero el asesinato de algunos cantantes, especialmente el de Cheb Hasni, uno de los padres del nuevo raï, a manos de un activista religioso el año 1994 en Orán, supuso un punto de inflexión que llevó a muchos artistas a exiliarse en Francia, como Khaled Hadj Ibrahim, que se instalaba en París en 1986.

De Didi a Aïcha

khaledCheb Khaled se convirtió rápidamente en una estrella en su país, a pesar de que sus canciones, que hablaban de mujeres y alcohol, fueron censuradas en las radios nacionales. Pero fue el éxito del tema Didi (ver vídeo aquí),  producida en Los Ángeles por Don Was, el que le dio a conocer internacionalmente, especialmente en Francia, y el que llevó a hablar del raï por primera vez fuera de Argelia.

La colaboración con Was, y las posteriores con Philippe Eidel y Jean-Jacques Goldman, supone el inicio de la fusión de la música raï con ritmos occidentales como el rock, funk, pop, reggae, la música francesa y española, o el jazz con el que había experimentado en su primer trabajo “europeo” Kutché, junto al teclista Safy Boutella.

Esta fusión musical desconocida hasta entonces, sigue evolucionando en su tercer trabajo N’ssi N’ssi, usado como banda sonora de la película de Bertrand Blier “Un, deux, trois, soleil”, y culmina con uno de las grandes iconos de la World Music; Sahra, publicado en 1996 junto a Jean-Jacques Goldman (ver nuestra página de sugerencias), que logra múltiples premios y un unánime reconocimiento internacional, además de un gran éxito comercial con su tema estandarte: Aïcha (ver vídeo aquí).

Khaled protagoniza otro momento histórico al participar en 1999 en el mayor concierto de música Árabe, junto a Rachid Taha y Faudel, que susbstituye en el cartel a un Cheb Mami a quien las diferencias entre discográficas impiden acudir. Siguiendo el modelo de los conciertos de los Tres Tenores, el espectáculo 1, 2, 3, soleils, editado en CD (ver nuestra página de sugerencias) y sólo en Francia en DVD, le consolidó como el rey del raï (ver vídeo aquí).

Tras el directo Hafla (1998), publica en 1999 el festivo Kenza, completando el homenaje a sus hijas (Sahra y Kenza), en el que ensalza la figura de la mujer en un canto por la comunión de las culturas, con dos grandes duetos con la británico-paquistaní Amar y la israelí Noa, con la que interpreta una versión en árabe, hebreo e inglés de la canción Imagine de John Lenon (ver vídeo aquí).

Con Liberté, Khaled completa el regreso hacia un raï más puro iniciado en su anterior trabajo Ya-Rayi. Entre ambos, se publicó en 2007 un recopilatorio con sus grandes éxitos que supone una gran oportunidad para acercarse a la ecléctica carrera del mejor artista árabe de la música contemporánea. Os dejamos con un pequeño ejemplo de este Liberté que cuenta con 16 nuevos temas con los que iniciará en abril una gira mundial que aunque no tiene previstos conciertos en España, a buen seguro le acabará trayendo pronto a nuestro país.





Amina Alaoui presenta su nuevo acercamiento a la música arábigo-andalusí en “Almoradía”

25 11 2008

amina-alaouiUna de las grandes damas de la música tradicional marroquí, Amina Alaoui, regresa a España para presentarnos su último proyecto titulado Almoradía, en el que vuelve a adentrarse en la música arábigo-andalusí con sendos conciertos programados en Barcelona (30 Noviembre) y Madrid (4 Diciembre), ambos en los auditorios de CaixaForum.

Muchos de vosotros seguro que la habéis escuchado aunque quizás no lo sepáis, ya que colaboró en el proyecto Un pont de mar blava de Lluís Llach en 1993. En España, hemos tenido oportunidad de verla en numerosos recitales, y no es casualidad, ya que ha pasado parte de su trayectoria vital en Granada, donde pudo profundizar en el canto andalusí y especialmente en el procedente de Argelia, llamado “Gharnâtî”.

De ella han escrito que no sólo posee una de las voces más fascinantes del planeta, sino también una de las mejor preparadas y formadas. Nacida en Fez (Marruecos) en 1964, Amina Alaoui ha estado ligada desde su infancia a la tradición popular marroquí, cursando estudios de canto arábigo-andaluz, piano, danza contemporánea y clásica, marroquí y oriental. A los 10 años publicó ya sus primeros poemas, y posteriormente estudió filología y lingüística árabe, francesa y española.

Su andadura musical iniciada en 1985 la ha llevado a cultivar no sólo el canto andalusí y oriental, sino también el canto medieval europeo y el clásico persa, en colaboraciones junto a un gran número músicos y artistas de gran renombre internacional, como el propio Lluís Llach o Jaume Sisa en nuestro país. También ha trabajado con la Orquesta Andalusí de Fez y otras orquestas clásicas europeas, como las filarmónicas de Londres, París, o la orquesta The Neue Ensemble de Amsterdam.

A pesar de esta larga trayectoria, su discografía personal cuenta tan sólo con tres trabajos editados: La música andalusí de Marruecos, Alcántara (naïve-Auvidis) y Gharnata soul. Podemos escucharla también en numerosas bandas sonoras y en recopilaciones discográficas como: Músicas de Oriente de BMG, Hamdulillah del Festival de música Sacra de Fez , Baby blues Editada por Merle enchanteur, o como artista invitada en el disco Diwan de Rachid Taha.

Podéis descubrir los orígenes de la música arábigo-andalusí de mano de la propia Amina Alaoui en este interesante documental emitido por Canal Sur 2 con motivo del concierto que este año abrió la programación cultural de los cursos de verano de la UNIA en la sede de La Cartuja de Sevilla.






Mayra Andrade estrena la página de Vuestros Favoritos

25 10 2008

Recibir vuestra primera sugerencia ha sido un estímulo para todos los que hacemos este blog y queremos dar las gracias a Mónica Nagore por proponer acercarnos a Mayra Andrade.

Descubierta en el “Satellit Café” de París donde reside desde 2003, Mayra Andrade es la nueva voz emergente de Cabo Verde con apenas 23 años, un país que los amantes de la World Music siempre habíamos identificado con la gran Cesária Évora.

Aunque nacida en Cuba, ha vivido con su familia en países como Senegal, Angola o Alemania, antes de grabar en 2006 su primer y único álbum hasta la fecha “Navega” con el que acaba de ganar el premio a la mejor debutante del año en los prestigiosos BBC Radio 3 Awards for World Music 2008, entre otros muchos reconocimientos.

Su cálida voz, que se funde con ritmos como la Morna, Coladera, Funana, Batuque o el Jazz, pudo escucharse en España el pasado año, cuando ofreció sendos conciertos en Sevilla, Barcelona y Zaragoza.

Para volver a escucharla en nuestro país deberemos esperar porque su agenda de conciertos para los primeros meses de 2009 se concentran en Francia y Portugal. De momento, os dejamos una muestra de su música en este tema llamdo “Lua” (Luna). También podéis escuchar aquí un fantástico tema titulado “Comme s’il en pleuvait”, y visionar un vídeo de promoción suyo en la página de Vuestros Favoritos.





Idir lleva a Barcelona la sensibilidad y honestidad de su música

4 10 2008

Idir merecía una acogida más calurosa del público barcelonés, que apenas llenó la platea de la reducida sala Oriol Martorell del Auditori de la ciudad condal, en el concierto que este viernes 3 de octubre ha servido para inaugurar la 13ª edición del Festival de Músiques del Món en la capital catalana.

Los incondicionales del veterano músico argelino, estandarte de la cultura bereber, y aquellos que descubrían sus melodías por primera vez, suplieron el frío de las butacas vacías con una entrega total desde el momento en el que las luces dieron paso a las primeras notas de la hipnótica Isefra, con la que se abrió la velada.

Minutos atrás, los más puntuales tuvieron la oportunidad de descubrir algunos de los aspectos que han marcado su figura, de la mano de una extensa presentación a cargo de uno de los responsables del festival. Una labor que debería convertirse en ritual para los promotores de este tipo de recitales, y que permitió conocer mejor el por qué la música de este humilde cantautor sigue siendo, a punto de cumplir los 60 años, un referente para las nuevas generaciones de argelinos, como los que lucieron orgullosos las banderas bereber en las primeras butacas del auditorio.

Una glosa que viajó desde la aldea rural de las montañas de la Cabilia donde nació, hasta su último trabajo de mestizaje La France des couleurs. Y que recordó el programa de radio en el que un joven Hamid Cheriet se vio obligado a improvisar el pseudónimo Idir para interpretar una modesta canción que había compuesto para la famosa cantante argelina Nouara, y que pasaría a convertirse en un himno universal: A Vava Inouva.

De mano de la cantante Lídia Pujol, artista invitada en el recital, el público disfrutó por primera vez de una versión (algo deslucida) en catalán de esta bella canción, traducida a ya más de siete lenguas, en uno de los momentos más emotivos de la noche.

Con los mismos músicos sobre el escenario, Idir siguió casi al milímetro el guión de su directo Entre scènes et terres, con el que en 2005 repasaba los grandes éxitos de su longeva carrera. En estrecho contacto con el público, y apoyado por una voz en off que introducía sus temas más emblemáticos, el músico argelino supo conquistar con la sencillez de su honestidad a un público entregado que le acompañó en los coros de las delicadas Cfiy y Ssendu, dedicada ésta última a su madre y a todas las mujeres que viven y mueren anónimas en cualquier lugar del planeta.

Los acordes pegadizos de las festivas Tamacahut, Awah Awah y Zwit Rwit, pusieron en pie a una parte del auditorio, ya en completa comunión con el músico tras la hora y media de un concierto que nunca debió pasar desapercibido para una ciudad que presume de multiculturalidad.

Los que queráis adentraros en su música, aquí tenéis unos vídeos. El primero de su tema emblema A Vava Inouva, y el segundo de la canción Ssendu, con una introducción sobre su inspiración. La mayoría de temas mencionados arriba también están enlazados pinchando sobre ellos para que los podáis escuchar.